Arabia Saudita, Turquía y Pakistán activan pacto de defensa ante escalada en Yemen

Arabia Saudita, Turquía y Pakistán han acordado la activación inmediata del Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca, un pacto suscrito hace menos de dos meses. La decisión fue tomada durante una reunión de emergencia en Riad, donde el comité político y de defensa de la alianza estableció la necesidad de desplegar fuerzas en territorio saudita como medida de disuasión colectiva.
Aunque el comunicado oficial confirma el despliegue, no se han detallado las cantidades de efectivos, las unidades específicas ni los plazos para su movilización. El texto subraya que cualquier acción estará supeditada a la legislación nacional y a los acuerdos previos de cada país, otorgando flexibilidad a Ankara e Islamabad para definir su nivel de participación en la región.
La medida surge en un momento crítico del conflicto en Yemen, tras la ruptura de la tregua mediada por la ONU en julio. En septiembre, los rebeldes hutíes iniciaron una ofensiva que les permitió controlar puntos estratégicos en la costa del mar Rojo, lo que ha intensificado las tensiones y provocado ataques contra diversas instalaciones civiles y económicas en Arabia Saudita.
El canciller turco, Hakan Fidan, señaló que, si bien la reunión estaba programada con antelación, la situación en Yemen aceleró la necesidad de definir el apoyo a Riad. Paralelamente, los tres países nombraron al teniente general paquistaní Nauman Mahmud como el primer secretario general de la alianza, quien ocupará el cargo durante un periodo de tres años.
Por su parte, el Gobierno yemení ha iniciado operaciones para intentar recuperar territorios bajo control rebelde, contando con el respaldo operativo de Arabia Saudita. Mientras tanto, los hutíes han responsabilizado a Riad de liderar la ofensiva y han declarado que el espacio aéreo saudita no es seguro, elevando la incertidumbre sobre el alcance real de la intervención de la nueva alianza.
El Acuerdo de La Meca, firmado originalmente por el príncipe heredero Mohamed bin Salmán, el presidente Recep Tayyip Erdogan y el primer ministro Shehbaz Sharif, establece que un ataque contra uno de los miembros se considera una agresión contra todos. Sin embargo, aún queda por definir si las fuerzas desplegadas se limitarán a tareas de protección de los lugares santos o si participarán activamente en las operaciones militares en Yemen.