Carencias en servicios básicos y alto costo de vida condicionan la cotidianidad en sectores del Gran Santo Domingo
Los residentes de diversos sectores vulnerables del Gran Santo Domingo enfrentan cotidianamente dificultades para acceder a servicios básicos, lograr estabilidad laboral y hacer frente al costo de los alimentos, según describieron habitantes de estas comunidades durante recorribles por Los Guandules, Guachupita, La Ciénaga, Gualey y Los Tres Brazos.
En La Ciénaga, Edward Bautista Mueses, residente de 55 años, indicó que el suministro de agua potable se recibe los jueves y ocasionalmente los domingos, lo que obliga a las familias a utilizar tanques para el almacenamiento y bombas para elevar el líquido a las viviendas. A estas limitaciones se suman calles deterioradas que afectan a los vehículos, apagones de hasta ocho horas, viviendas en condiciones precarias y escasez de oportunidades laborales.
Por su parte, Dolores Arias, vendedora de 70 años en Los Guandules, señaló que el incremento constante en los precios de los alimentos dificulta el sustento familiar. Arias recibe RD$1,600 mensuales mediante el programa Aliméntate, un subsidio que considera útil, aunque afirmó que requiere complementar con mejoras en la seguridad de su vivienda y el estado de las calles, además de enfrentar problemas por la llegada de agua solo los martes y sábados hasta las tres de la tarde.
En Los Tres Brazos, Atilano de la Cruz, presidente de la junta de vecinos de Los Cocos de La Lira, apuntó que los sectores a menudo deben recurrir a protestas para obtener atención a sus reclamos, entre los cuales mencionó la falta de recogida de basura, deficiencias eléctricas y desempleo. No obstante, De la Cruz valoró positivamente el acceso a servicios de salud gratuitos a través de su seguro médico para recibir terapias de columna varias veces por semana.
En Guachupita, el ebanista José Antonio Meléndez afirmó que el agua y la basura operan conforme al calendario previsto, pero advirtió sobre la saturación en los hospitales y catalogó de insuficiente el monto de RD$1,600 del programa Aliméntate, el cual indicó que cubre la alimentación por un día o día y medio debido al costo de la vida.
Juana Julia Reyes, comerciante en Los Guandules, detalló que los apagones y la irregularidad del agua incrementan los gastos de los hogares al requerir la compra de inversores y tanques, a pesar de que el servicio de recolección de desechos en su vía se realiza de forma diaria. En Gualey, Pedro Acevedo, de 88 años, señaló el deterioro habitacional y recordó que su calle fue reparada por última vez en el año 2000, durante la gestión del expresidente Hipólito Mejía.
En paralelo a estas realidades barriales, economistas como Jenny Torres, Magdalena Lizardo, Francisco Tavárez e Isidoro Santana coincidieron en publicaciones del periódico HOY en que la medición oficial de la pobreza en el país debe trascender los ingresos monetarios. Los especialistas propusieron integrar indicadores de pobreza multidimensional y vulnerabilidad para reflejar con mayor precisión las condiciones reales de vida de los hogares.
Fuente consultada: Hoy. Información elaborada a partir de la fuente indicada; no constituye investigación propia.