Crean un innovador sistema basado en la voz para calcular el envejecimiento biológico

Un grupo internacional de expertos ha creado un instrumento innovador para calcular el deterioro biológico y los posibles problemas cognitivos mediante el análisis de la voz humana. Los detalles de esta investigación fueron publicados en la revista Science Advances.
El sistema, conocido como reloj del habla, se desarrolló examinando patrones acústicos y lingüísticos de casi tres mil voluntarios de habla hispana en varios países de la región. Las edades de las personas evaluadas oscilaban entre los dieciocho y los ochenta y ocho años, con una media de sesenta y cinco años.
Para el funcionamiento de la herramienta, se utilizaron técnicas de aprendizaje automático que procesan múltiples variables de la comunicación oral. Entre los aspectos analizados figuran el ritmo, las pausas, la entonación, el vocabulario, la riqueza semántica y la estructuración del discurso.
Los creadores comprobaron que el modelo logra diferenciar con éxito a los individuos sanos de aquellos con problemas cognitivos leves o diversos tipos de demencia. Asimismo, los participantes con un envejecimiento oral avanzado mostraron peor rendimiento en diversas pruebas de memoria y funciones ejecutivas.
El análisis también reveló que una mayor discrepancia entre la edad real y la estimada por la voz guarda relación con entornos socioeconómicos desfavorables acumulados a lo largo de los años. Factores como la alimentación y el acceso limitado a la salud influyen en esta señal biológica.
Agustín Ibáñez, uno de los responsables del estudio y catedrático del Trinity College de Dublín, destacó las ventajas de este método frente a los procedimientos tradicionales. A diferencia de las resonancias magnéticas o los análisis de sangre, las grabaciones de voz se obtienen a bajo costo y sin intervenciones invasivas.
Los autores aclararon que este desarrollo tecnológico todavía no constituye una prueba médica definitiva para diagnosticar demencia. Tampoco se ha demostrado que sirva para anticipar quiénes desarrollarán patologías cognitivas en el futuro.
Antes de su aplicación en el ámbito clínico, la metodología requiere validación adicional en otros idiomas y contextos culturales. No obstante, los científicos resaltan el gran potencial de la voz como indicador de múltiples dimensiones del envejecimiento humano.