Cuestionan criterios en la entrega de subsidios sociales del Gobierno

Durante el espacio La Agenda Semanal, el periodista Pablo McKinney puso en tela de juicio la distribución de los subsidios sociales otorgados por el Estado. El comunicador presentó datos que sugieren una aparente desconexión entre la condición socioeconómica de los beneficiarios y la asignación de las ayudas gubernamentales.
McKinney citó cifras derivadas de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo, señalando que el 86.6 % de los hogares que recibieron el programa Aliméntate en 2025 no clasificaban como pobres. Según esta fuente, apenas el 13.4 % de los beneficiarios pertenecía a familias en situación de pobreza.
El periodista también expuso datos sobre los subsidios a los combustibles correspondientes al año 2024. Indicó que el 19 % de los hogares pobres recibió solo el 3.4 % de estos recursos, mientras que el 20 % de la población con mayores ingresos económicos obtuvo el 48.3 % del total destinado a este renglón.
Ante este panorama, el comunicador solicitó explicaciones sobre las estrategias gubernamentales para prevenir el clientelismo político. El objetivo de su planteamiento fue cuestionar cómo se garantiza que los fondos públicos lleguen efectivamente a los sectores más vulnerables de la sociedad.
En respuesta a estos señalamientos, el presidente Luis Abinader aclaró que la clasificación de los beneficiarios responde a criterios de pobreza multidimensional y no exclusivamente a la pobreza monetaria. El mandatario explicó que existen familias que, aunque han superado ciertos umbrales de ingresos, aún requieren asistencia para mantener su estabilidad económica.
Por su parte, la directora de Supérate, Mayra Jiménez, defendió los procesos de selección actuales. Aseguró que la identificación de los hogares beneficiarios se fundamenta en los estudios técnicos realizados por el Sistema Único de Beneficiarios (SIUBEN), los cuales evalúan las condiciones de vida reales de la población.