De la sátira opositora al escrutinio oficial: el tránsito político de Milagros Germán
La comunicadora Milagros Germán transita actualmente por un escenario de cuestionamientos públicos tras su paso por el Estado, un marcado contraste con su anterior rol como una severa crítica de los gobiernos pasados. Durante las administraciones del expresidente Danilo Medina, comprendidas entre 2012 y 2020, la conocida figura televisiva utilizó plataformas de opinión y espacios de sátira para fustigar la gestión gubernamental.
En aquella época, desde su programa Chévere Night y a través de redes sociales, Germán cuestionaba de manera frontal temas como la delincuencia, el endeudamiento público y los escándalos de corrupción. Un ejemplo de su postura opositora se registró el 27 de febrero de 2018, cuando increpó públicamente al entonces mandatario tras su discurso de rendición de cuentas ante el Congreso Nacional.
Tras el cambio de mando en 2020 con la llegada al poder del Partido Revolucionario Moderno, la trayectoria de la productora dio un giro institucional. El presidente Luis Abinader la designó inicialmente como directora general de Comunicación y, posteriormente, en septiembre de 2021, la nombró ministra de Cultura mediante el decreto 544-21, relevando en el cargo a Carmen Heredia.
El desempeño de Germán al frente de la cartera cultural se encuentra ahora bajo la lupa tras una auditoría interna de la Contraloría General de la República. El informe, que abarca el período entre septiembre de 2021 y diciembre de 2023, reveló observaciones e irregularidades financieras por un monto de RD$304.8 millones.
Ante la difusión de estos hallazgos, la exfuncionaria exigió a los medios rectificar sus informaciones y defendió su gestión. Argumentó que la cifra señalada corresponde a fondos presupuestados que no se ejecutaron, aclarando que dicha diferencia no constituye malversación de fondos ni pagos irregulares.
La situación ha generado una intensa polémica en las redes sociales, donde diversos usuarios han recriminado a la comunicadora. Los críticos señalan la contradicción entre sus actuales cuestionamientos financieros y las constantes demandas de transparencia que realizaba cuando fiscalizaba a la pasada administración del Partido de la Liberación Dominicana.