Diputada Millys Martínez rompe el silencio y denuncia agresión policial en Elías Piña

La diputada Millys Martínez se pronunció este martes sobre el incidente registrado el pasado domingo en un parque del municipio Comendador, en la provincia Elías Piña. Tras más de veinticuatro horas sin emitir comentarios, la legisladora detalló cómo cerca de diez agentes de la Policía Nacional la esposaron durante las fiestas patronales de la demarcación.
Durante su intervención en el hemiciclo de la Cámara de Diputados, la representante del Partido Revolucionario Moderno explicó que su intervención se debió a que intentó proteger a un joven que corría peligro. Señaló que, a pesar de haber acatado la orden policial de cesar la música alrededor de las cinco de la tarde, los uniformados interceptaron al ciudadano con la intención de agredirlo.
La congresista calificó el suceso como un atropello y cuestionó la vulnerabilidad de la ciudadanía común si una representante del poder legislativo sufre este tipo de abusos. Ante esto, solicitó al presidente Luis Abinader que ordene una investigación profunda e imparcial sobre lo ocurrido en el parque municipal.
Asimismo, exigió al director de la institución del orden, mayor general Ernesto Rodríguez García, y al Ministerio de Interior y Policía que impongan las sanciones correspondientes a los agentes involucrados, recalcando que existen pruebas visuales del maltrato.
Martínez también expresó su decepción ante la falta de pronunciamiento por parte de la titular del Ministerio de Interior y Policía, Faride Raful. La legisladora lamentó que quien en el pasado defendía los derechos desde una curul mantenga una postura de silencio frente a una agresión que considera evidente.
Aclaró que su reclamo no busca privilegios ni venganza, sino el respeto estricto a la ley y la preservación de su dignidad personal e institucional. Sostuvo que su investidura no la sitúa por encima de la población, pero tampoco justifica que sea humillada por los cuerpos de seguridad.
Tras sus declaraciones, los congresistas presentes en la sesión se pusieron de pie y agitaron las manos en señal de solidaridad. Como medida de protesta ante la agresión sufrida por su compañera, los legisladores decidieron abandonar el hemiciclo.
La diputada instó a sus colegas a ver el caso no como un asunto personal, sino como una amenaza a la dignidad del Congreso Nacional y a los derechos de la ciudadanía. Hasta el momento, la jefatura policial no ha anunciado medidas disciplinarias, a la espera de completar la certificación oficial de los hechos.