Diputado Suriel advierte que el secuestro es una industria criminal en Haití

El diputado de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Jesús Batista Suriel, calificó el secuestro en Haití como una industria criminal consolidada, advirtiendo que el control territorial ejercido por las pandillas representa un riesgo significativo para la estabilidad de la isla y la región. El legislador enfatizó que, al convertirse en una fuente de financiamiento para grupos armados, este delito ha dejado de ser un hecho aislado para transformarse en una amenaza estructural.
En relación con el reciente secuestro de cuatro militares salvadoreños que formaban parte de la misión internacional contra las pandillas, Suriel respaldó la postura de Pelegrín Castillo, presidente de la FNP, quien sugirió que el suceso podría tratarse de una "trampa". Ante este escenario, el diputado instó a actuar con cautela en cualquier intento de rescate, expresando su deseo de que los efectivos sean liberados sin daños físicos.
El legislador recordó que su organización política había planteado previamente que la iniciativa denominada "Escudo de las Américas" debía iniciar en territorio haitiano. Ante el agravamiento de la inseguridad, Suriel subrayó la urgencia de implementar una respuesta internacional que sea coordinada y eficaz, con el fin de limitar la capacidad operativa de las bandas criminales sin afectar a la población civil.
Respecto a la seguridad nacional, el diputado hizo un llamado a las autoridades dominicanas para fortalecer la vigilancia en la zona fronteriza. En este sentido, reiteró la propuesta de la FNP de aplicar medidas de emergencia en las provincias limítrofes, lo cual podría incluir la declaración de estados de excepción si el marco legal y las circunstancias lo requieren.
Finalmente, Suriel sostuvo que la República Dominicana no debe mantener una postura pasiva frente a la escalada de violencia en el país vecino. El congresista concluyó que es imperativo transitar de las advertencias a una acción regional firme que permita desarticular las organizaciones criminales y frenar la industria del secuestro que afecta a Haití.