Economía dominicana enfrenta retos fiscales ante el aumento de la deuda y factores externos

La economía dominicana atraviesa un panorama desafiante marcado por el incremento de las obligaciones financieras, la persistencia del déficit fiscal y un contexto internacional adverso. El encarecimiento del crudo, las elevadas tasas de interés y la inestabilidad en los mercados globales figuran entre los principales elementos que presionan las finanzas nacionales y obligan al Estado a recurrir de manera constante a nuevos financiamientos.
El proyecto de Presupuesto General del Estado para 2027 contempla un déficit negativo de 327,281.5 millones de pesos, lo que representa el 3.4 % del producto interno bruto. Esta diferencia surge de unos ingresos calculados en 1.51 billones de pesos frente a unas erogaciones que ascienden a 1.84 billones, registrando un crecimiento del gasto superior al incremento de la recaudación proyectada.
Por otro lado, la Dirección General de Crédito Público indicó que la deuda del sector público no financiero se situó en 67,649.7 millones de dólares al cierre de agosto de 2026, equivalente al 46.6 % del producto interno bruto. Del total acumulado, una parte mayoritaria corresponde a compromisos externos, mientras que el resto representa la deuda contraída en el mercado interno.
Para atender el servicio de estas obligaciones, el presupuesto del próximo año destina 351,327 millones de pesos solo al pago de intereses del Gobierno central. Al sumar las aportaciones dirigidas a la recapitalización del Banco Central, el monto total supera incluso a los recursos asignados para la educación preuniversitaria en el mismo periodo.
En cuanto al mercado de capitales, el Ministerio de Hacienda realizó operaciones locales e internacionales durante septiembre para asegurar recursos y gestionar vencimientos. Mediante la emisión de bonos soberanos en el extranjero, el Gobierno logró recomprar títulos previos, aunque los nuevos papeles se colocaron a una tasa nominal superior a la anterior.
Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio también han provocado un repunte en los precios internacionales del petróleo, con cotizaciones que han superado los 100 dólares por barril. Esta situación incrementa los costos de producción y transporte para una nación importadora de hidrocarburos, elevando además el gasto gubernamental destinado a los subsidios de los combustibles.
A pesar de estos obstáculos, las proyecciones oficiales estiman que la actividad económica registrará una expansión de 4.75 % para el próximo año. Sin embargo, los analistas y las cifras presupuestarias recuerdan que mantener la estabilidad de las cuentas públicas exige un esfuerzo constante ante la magnitud de los compromisos financieros acumulados.