El 23 de octubre: una fecha clave para impulsar la protección y el bienestar de la niñez

Cada 23 de octubre se conmemora el Día Mundial de Acción para la Supervivencia Infantil con el fin de generar conciencia sobre la necesidad de proteger la vida de los menores y evitar muertes por causas que se pueden prevenir. Esta fecha impulsa el acceso a servicios de salud adecuados, agua potable, saneamiento y una correcta alimentación para asegurar un desarrollo saludable en la infancia.
La jornada pone especial atención en los menores de cinco años que enfrentan situaciones de pobreza o vulnerabilidad con limitaciones en los servicios básicos. Entre los riesgos principales figuran las complicaciones al nacer, las infecciones respiratorias, las diarreas y la desnutrición, las cuales pueden tratarse con intervenciones médicas a tiempo.
Organismos como la Organización Mundial de la Salud y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia señalan que la atención prenatal, el acompañamiento en el parto y los controles pediátricos son herramientas esenciales para detectar riesgos. A esto se suman la vacunación y la lactancia materna como defensas vitales contra diversas enfermedades infecciosas.
La nutrición adecuada resulta indispensable para evitar que la desnutrición debilite el sistema inmunológico de los niños pequeños. Por ello, se subraya la relevancia de impulsar programas de alimentación y brindar orientación a los hogares que se encuentran en condiciones vulnerables.
Las familias y las comunidades también cumplen una labor clave mediante la promoción de hábitos saludables, la identificación temprana de síntomas y el cumplimiento de los esquemas de vacunación. Fomentar entornos seguros y con normas básicas de higiene ayuda a prevenir complicaciones graves en la salud infantil.
En la República Dominicana, la salud maternoinfantil sigue siendo un área prioritaria para las instituciones que velan por los derechos de la niñez. Los principales retos en el país consisten en elevar la calidad de la atención médica durante la gestación, evitar complicaciones en recién nacidos y ampliar el alcance de los servicios en zonas vulnerables.
La protección de los menores se fundamenta en la Convención sobre los Derechos del Niño, que garantiza el derecho a la vida y al desarrollo. De este modo, la conmemoración anual funciona como un recordatorio para mantener el compromiso de la sociedad en la reducción de la mortalidad infantil.