El dilema temporal de David Collado frente a la maquinaria interna del PRM rumbo a 2028
Las aspiraciones presidenciales de David Collado dentro del Partido Revolucionario Moderno enfrentan cuestionamientos sobre el impacto que tendría su ausencia en el activismo político tradicional. El funcionario acumula seis años de gestión al frente del Ministerio de Turismo y se prevé que abandone el cargo en febrero próximo, tras haberlo asumido el 16 de agosto de 2020.
Durante su periodo ministerial, la agenda pública del funcionario se ha centrado en la inauguración de obras oficiales y en la promoción internacional de la República Dominicana como destino turístico. No obstante, mientras cumple con estas responsabilidades institucionales, su principal contendiente interna, Carolina Mejía, mantiene una intensa labor proselitista.
La alcaldesa del Distrito Nacional cuenta con el respaldo estratégico de su padre, el expresidente Hipólito Mejía, quien recorre el territorio nacional para sumar simpatizantes a su causa. Diversos sectores señalan que, a pesar de que los sondeos favorecen a Collado, su dedicación exclusiva a la administración pública podría restarle ventaja frente a la experiencia en acuerdos políticos del exmandatario.
Aunque el actual ministro no ha expresado de forma pública sus intenciones electorales, su equipo cercano impulsa su figura para asegurar la continuidad del partido en el poder más allá de 2028. La convención interna de la organización política está fijada para el 2 de julio de 2027, lo que dejaría al funcionario un margen de aproximadamente medio año tras su salida del Gobierno para consolidar su estructura territorial.
Por su parte, Carolina Mejía ha aglutinado el apoyo de dirigentes relevantes de la agrupación, entre ellos el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, y la coordinadora del Gabinete Social, Geanilda Vásquez. La funcionaria municipal ha liderado encuentros con la dirigencia en varias provincias, promoviendo un acercamiento directo con la base partidaria.
En el panorama político actual, las mediciones de opinión pública sitúan a la organización oficialista como favorita del electorado. Esta circunstancia, combinada con el ejercicio gubernamental, otorga a la agrupación una ventaja favorable para buscar un tercer mandato consecutivo en los comicios de 2028.