El impacto financiero del cáncer en República Dominicana: entre el diagnóstico tardío y los altos costos de los tratamientos

El cáncer constituye una seria amenaza tanto para la salud de quienes lo padecen como para la estabilidad económica de los hogares y del sistema sanitario en la República Dominicana. Los costos de los tratamientos varían de forma considerable según el momento en que se detecta la enfermedad, lo que evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y detección oportuna en el país.
Especialistas en oncología señalan que un tratamiento en etapas tempranas puede requerir una inversión aproximada de 12,000 dólares, mientras que los casos detectados en estadio IV elevan la cifra hasta unos 30,000 dólares. Esta diferencia implica que atender un tumor en fase avanzada puede costar unas 2.5 veces más que hacerlo en su fase inicial, a lo que se suman los desafíos previos vinculados a las demoras diagnósticas en la red pública.
Para hacer frente a esta situación, el Estado dominicano ha destinado importantes recursos a través de la Dirección de Acceso a Medicamentos de Alto Costo. Durante el año 2025, la institución dedicó 2,273.1 millones de pesos para financiar terapias farmacológicas a 1,222 pacientes oncológicos, reflejando un promedio de inversión que ilustra el elevado costo de los tratamientos especializados.
El precio de los fármacos representa uno de los principales retos financieros para los pacientes y sus familias. Medicamentos como el pembrolizumab, empleado en esquemas de inmunoterapia, pueden alcanzar los 257,000 pesos por una sola dosis, acumulando gastos millonarios a lo largo de un tratamiento prolongado que superan los recursos de numerosos hogares.
Ante estas limitaciones, el Consejo Nacional de Seguridad Social aprobó la creación del Fondo de Medicamentos de Alto Costo. Este mecanismo contempla una contribución mensual de 50 pesos por afiliado y busca garantizar una cobertura completa sin copagos para trece medicamentos orientados a dieciséis patologías, con límites anuales de hasta 16 millones de pesos por paciente.
La alta demanda de atención se refleja en centros especializados como el Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares, el cual registró más de 11,000 consultas en un mes, además de cirugías y miles de procedimientos diagnósticos. La gran mayoría de estos pacientes pertenecen al régimen subsidiado y contributivo a través del Seguro Nacional de Salud.
Diversas voces han advertido sobre el peso socioeconómico que implica esta enfermedad. La diputada y sobreviviente de cáncer Icelmary Brito señaló que los gastos mensuales pueden alcanzar los 700,000 pesos cada veintiún días, incluyendo análisis, transporte y alimentación, lo que en ocasiones obliga a las familias a vender sus bienes para costear los tratamientos.
A nivel internacional, las proyecciones indican que el costo acumulado del cáncer para la economía global podría llegar a 33.2 billones de dólares entre 2020 y 2050. Este panorama global y local subraya los retos financieros asociados a la innovación farmacéutica y la sostenibilidad de los servicios de salud.