El papel clave de la medicina nuclear en la evaluación y tratamiento del cáncer de mama
La medicina nuclear ofrece herramientas avanzadas para analizar la actividad del cáncer de mama en el cuerpo humano, facilitando la toma de decisiones clínicas adecuadas. Según indicó el médico nuclear Bayohan Durán, tras un diagnóstico oncológico es fundamental conocer la propagación del padecimiento, la terapia adecuada y la reacción del organismo.
Esta especialidad médica emplea dosis reducidas de compuestos radiactivos denominados radiofármacos para examinar diversos procesos biológicos. Entre los instrumentos principales destaca la tomografía por emisión de positrones combinada con tomografía computarizada, conocida como PET/CT, la cual utiliza fluorodesoxiglucosa para registrar la actividad metabólica junto con los datos anatómicos.
El especialista señaló que la aplicación de este examen se determina según la fase de la patología y la situación médica particular de cada persona. Su utilidad abarca la clasificación inicial del cáncer de mama invasivo en etapas avanzadas y la revisión de la presencia de metástasis cuando resulta necesario.
Identificar el alcance de la enfermedad ayuda a diseñar intervenciones terapéuticas más exactas. Del mismo modo, el estudio con PET/CT sirve para medir la reacción metabólica ante los medicamentos en ciertos tumores específicos y aclarar dudas sobre posibles reapariciones cuando otros métodos no son definitivos.
No obstante, los datos obtenidos deben analizarse en conjunto con la revisión clínica y los resultados de anatomía patológica para lograr una evaluación completa. Adicionalmente, la medicina nuclear colabora en la localización del ganglio centinela mediante el uso de un trazador radiactivo.
Este procedimiento facilita que el cirujano ubique y extraiga dichos ganglios para su análisis microscópico. En casos determinados, esta técnica evita la extracción masiva de ganglios linfáticos, disminuyendo la probabilidad de desarrollar complicaciones como la inflamación del brazo.
Estas tecnologías no reemplazan a los procedimientos tradicionales como la mamografía, la ecografía o la biopsia, sino que funcionan como un complemento. La combinación de todas las evaluaciones otorga al equipo médico una perspectiva integral para definir el manejo clínico y mejorar las expectativas de sobrevida de las pacientes.