El peligro de los visionarios tecnológicos: la historia detrás del colapso de Theranos y el libro Mala sangre

En la actualidad existe una mayor conciencia sobre los riesgos asociados a las grandes corporaciones tecnológicas y a sus máximos dirigentes, quienes a menudo utilizan el entusiasmo general para infringir normativas bajo la justificación de la innovación. Esta problemática se expone en la obra titulada Mala sangre: secretos y mentiras en una startup de Silicon Valley, escrita por el periodista John Carreyrou.
El texto relata el ascenso y la caída de Elizabeth Holmes y su emprendimiento Theranos, una compañía que aseguraba transformar el sector de los exámenes médicos. No obstante, exempleados destaparon la realidad interna de la firma, la cual incluía un clima laboral hostil, fallas tecnológicas graves, entrega de diagnósticos erróneos a los usuarios y una crisis estructural que terminó por hundir a la organización.
Para documentar los hechos, el autor realizó una profunda indagación que abarcó más de 150 conversaciones con fuentes y la revisión de registros oficiales. La narración se desarrolla mediante apartados breves con un ritmo ágil que recuerda a la novela negra, examinando la psicología de los actores principales a pesar de estar redactada en tercera persona.
El relato detalla cómo Holmes abandonó la Universidad de Stanford para perseguir su meta en la biotecnología, logrando que su empresa alcanzara una valoración superior a los nueve mil millones de dólares. Diversos medios de comunicación la llegaron a catalogar como la sucesora de Steve Jobs, fundador de Apple, debido a las altas expectativas generadas en torno a su proyecto.
Sin embargo, la obsesión de la fundadora por emplear únicamente unas cuantas gotas de sangre y sus aspiraciones desmedidas terminaron por nublar su juicio. Junto a su pareja de entonces, Sunny Balwani, instauró un sistema basado en el secretismo y la intimidación, ignorando las advertencias del personal mientras los equipos de laboratorio jamás operaron de manera estable.
A pesar de las fallas técnicas, la dirección de la empresa priorizó mantener una imagen de triunfo mediante alianzas con corporaciones globales y la comercialización de sus dispositivos, arriesgando la salud de los usuarios. Carreyrou compara esta práctica con la decisión de fabricar una aeronave y permitir que los pasajeros aborden sin haber realizado pruebas de vuelo previas.
La relevancia de esta crónica se mantiene vigente debido al contexto actual, donde los directivos de empresas de inteligencia artificial enfrentan cuestionamientos similares a los de la década de 2010. El interés por este caso ha cobrado nueva fuerza ante el inminente lanzamiento del documental titulado Puedes verlo todo, programado para el año 2026 bajo la dirección de Lance Oppenheim y Nathan Fielder.
En un apartado añadido en 2023, el autor relata el proceso judicial que culminó con la sentencia de once años y tres meses de prisión para Elizabeth Holmes. Pese a ello, Carreyrou advierte sobre la persistencia de estas prácticas en el sector tecnológico, donde frecuentemente se inflan las capacidades de los productos para captar capital mientras se ocultan las deficiencias reales a la espera de que el mercado se adapte a las promesas iniciales.