Estrategias para frenar el desperdicio masivo de comida en los hogares dominicanos

Preparar grandes cantidades de comida y almacenarla en la nevera es una costumbre frecuente en los hogares dominicanos con la intención de evitar pérdidas. Sin embargo, muchas de estas preparaciones terminan en la basura al comprobar que ya no lucen en buenas condiciones, lo que además genera un perjuicio económico para la economía familiar.
Estadísticas divulgadas por el Banco de Alimentos RD indican que en el país se desechan aproximadamente 1.1 millones de kilos de alimentos cada semana. Esta situación adquiere mayor relevancia debido a los efectos del fenómeno El Niño, el cual ha provocado sequías y escasez de alimentos en el territorio nacional.
Para contrarrestar esta problemática, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente aconseja evitar las compras excesivas y aprovechar la disponibilidad de supermercados en las zonas urbanas. Se sugiere revisar la nevera antes de salir de compras para adquirir únicamente lo necesario y así disminuir el almacenamiento innecesario.
Otra medida práctica consiste en calcular las porciones exactas al cocinar para consumir en el día, aunque los sobrantes pueden aprovecharse en preparaciones posteriores. Asimismo, es fundamental comprender las etiquetas, diferenciando entre la fecha de caducidad, que indica seguridad, y la fecha de consumo preferente, que solo se relaciona con la calidad del producto.
La entidad internacional también recomienda adquirir frutas y verduras que presenten una apariencia imperfecta, como una zanahoria torcida, ya que siguen siendo aptas para el consumo. Además, se debe considerar la estabilidad del servicio eléctrico local, puesto que los apagones frecuentes aceleran la descomposición de los productos frescos.
Cuando no sea posible consumir todo lo adquirido, la organización sugiere compartir los alimentos con allegados o donar los productos no perecederos vigentes. Para los residuos inevitables como cáscaras, se propone la práctica del compostaje para retornar nutrientes a la tierra y reducir la generación de metano en los vertederos.
Finalmente, se aconseja almacenar cada producto adecuadamente, utilizando recipientes herméticos para alimentos secos, refrigeración para carnes y lugares frescos para tubérculos. Organizar los comestibles bajo el criterio de primero en entrar, primero en salir ayuda a prolongar su vida útil en el hogar.