Expectativa en Río de Janeiro ante el balotaje entre el lulismo y el bolsonarismo

Los simpatizantes del presidente Luiz Inácio Lula da Silva mantienen la expectativa en Río de Janeiro de cara al balotaje del domingo frente a Flávio Bolsonaro. En el barrio de Laranjeiras, un reducto de la izquierda en la metrópolis, los habitantes han desplegado banderas y carteles con la imagen del mandatario en diversos edificios, mientras buscan concretar una remontada electoral en un territorio donde el bolsonarismo ostenta la mayoría.
La ciudad de Río de Janeiro, históricamente dominada por la influencia del ultraderechista Jair Bolsonaro —quien se impuso allí en las elecciones de 2018 y 2022 y cuyo hijo ganó la primera vuelta—, enfrenta un escenario calificado como muy reñido. En la plaza Sao Salvador, punto tradicional de encuentro de la izquierda, los vecinos analizan las posibilidades de revertir el resultado, un movimiento al que llaman "la virada".
Michely Ribeiro, coordinadora de una ONG de 39 años, señaló a la AFP que la gran esperanza es la reelección del actual mandatario y advirtió que el avance de la extrema derecha podría representar una amenaza para los derechos humanos. En la misma línea, la profesora universitaria Cristina Vermelho calificó el proceso electoral como una incógnita y probablemente el más disputado de los últimos años.
Por su parte, el arquitecto Daniel Gomes expresó preocupación por la democracia y aludió al historial del expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años bajo arresto domiciliario por un intento de golpe de Estado contra Lula tras los comicios de 2022. Frente a esto, Flávio Bolsonaro se presenta como una opción más moderada, denuncia una persecución política contra su padre y promete combatir la inseguridad y las dificultades económicas.
Mientras la izquierda ha protagonizado movilizaciones callejeras para captar votos, el sector bolsonarista ha concentrado sus actos junto al candidato. El sábado, miles de personas abarrotaron el paseo marítimo de Barra de Tijuca, donde Ilma Gomes de Souza, una profesora de 53 años, manifestó su apoyo al proyecto político y afirmó que los cariocas ya no viven en paz debido a problemas en educación, salud y seguridad.
En paralelo, en Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, el abogado Martín Silva Peixoto, de 43 años, expresó su respaldo a la derecha tras emitir su voto, calificándola como una solución y no como un problema para el país, en otra de las plazas donde la candidatura de Flávio Bolsonaro obtuvo la victoria en la primera vuelta.