Experto advierte sobre la urgencia de adaptar el país al envejecimiento poblacional

El demógrafo José Miguel Guzmán ha hecho un llamado a las autoridades dominicanas para que comiencen a implementar políticas públicas orientadas a enfrentar la baja en la fecundidad y el progresivo envejecimiento de la población. Según el especialista, el país cuenta con datos suficientes para anticipar estos cambios demográficos y debe integrar esta realidad en su planificación económica y social de manera inmediata.
La tasa de fecundidad actual, situada en 1.97 hijos por mujer, se encuentra por debajo del nivel de reemplazo generacional. Guzmán explica que este fenómeno responde a una transformación estructural compleja, influenciada por factores económicos, el costo de la vivienda, los salarios y los cambios en los roles sociales, además de una evolución en las expectativas culturales sobre la maternidad y la paternidad.
Aunque el experto participa en estudios internacionales para evaluar políticas que fomenten la natalidad, reconoce que no existen fórmulas probadas que garanticen un aumento significativo en los nacimientos. No obstante, aboga por fortalecer las licencias de maternidad y paternidad, así como mejorar las condiciones para la crianza, promoviendo una corresponsabilidad más equitativa entre hombres y mujeres.
El demógrafo aclaró que, pese a la baja fecundidad, la población dominicana no disminuirá de inmediato debido a la inercia demográfica y la presencia de generaciones numerosas en edad reproductiva. Sin embargo, advirtió que la emigración de jóvenes y la incertidumbre en las proyecciones futuras obligan a las autoridades a preparar escenarios alternativos ante una posible aceleración de estas tendencias hacia el año 2050.
Uno de los mayores desafíos identificados es la protección económica durante la vejez, afectada por la informalidad laboral y las cotizaciones discontinuas. Guzmán señaló que las mujeres se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad y cuestionó quién asumirá el cuidado de los adultos mayores en un contexto donde la migración familiar es frecuente y las remesas no bastan para cubrir necesidades de atención especializada.
Finalmente, el especialista subrayó la importancia de fortalecer el sistema de salud pública, enfocándose en la prevención de enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión. Asimismo, instó a desarrollar sistemas integrales de cuidados y a comprender que el futuro desarrollo de la República Dominicana está intrínsecamente ligado a la capacidad del Estado para adaptarse a esta nueva estructura poblacional.