Familias damnificadas en Venezuela permanecen en carpas cuatro meses después de la tragedia
A cuatro meses del desastre natural que afectó al sector Mare Abajo, en Catia La Mar, Venezuela, diversas familias damnificadas continúan residiendo en carpas improvisadas a orillas de las calles y cerca del litoral. La situación, reportada por Noticias Telemicro, evidencia las precarias condiciones de vida que enfrentan los afectados, quienes carecen de viviendas seguras y enfrentan limitaciones críticas en el acceso a servicios básicos.
Durante un recorrido por la zona, se documentó el caso de una residente identificada como Yaquelin, quien perdió su hogar en la parte alta del sector y ahora habita una carpa junto a su hija pequeña. La afectada señaló que el refugio actual no ofrece protección adecuada contra la humedad y las lluvias, además de denunciar que la ayuda humanitaria recibida inicialmente ha disminuido de manera considerable.
La seguridad representa otra preocupación fundamental para los damnificados. Ante la ausencia de vigilancia policial, la mujer relató que se ve obligada a portar armas blancas para protegerse durante las noches. A esto se suman problemas de salud, ya que Yaquelin padece una enfermedad hepática que requiere un tratamiento prolongado con antibióticos, el cual le genera somnolencia y limita su capacidad para realizar actividades cotidianas.
La falta de infraestructura básica obliga a los residentes a recurrir a soluciones extremas. El suministro de agua depende de un tanque comunitario, mientras que la carencia de sanitarios funcionales ha forzado a los habitantes a utilizar bolsas plásticas para sus necesidades fisiológicas. A pesar de las adversidades, la afectada expresó su deseo de permanecer en su comunidad original antes que ser trasladada a un lugar desconocido.
El llamado de auxilio se extiende a otras áreas aledañas, como Isla Verde y Bahía Verde, donde los testimonios confirman que la problemática habitacional es generalizada. Ante este panorama, los damnificados solicitan apoyo para obtener materiales como toldos o carpas nuevas que les permitan mejorar sus condiciones de resguardo mientras aguardan una solución habitacional definitiva.