Finalizan las labores de rastreo en alta mar tras el naufragio de migrantes en el Pasaje de Mona

La delegación de la Guardia Costera de Estados Unidos con sede en San Juan comunicó este viernes la paralización de las operaciones de rescate en el mar orientadas a localizar a diez personas que continuaban extraviadas. Este suceso tuvo lugar en la zona marítima del Pasaje de Mona, situada en el sector occidental de la isla, a raíz de un altercado físico a bordo de la embarcación.
El incidente ocurrió el pasado domingo cerca de las once de la noche, hora local, cuando una disputa entre dos de los viajeros derivó en agresiones con arma blanca que dejaron heridos de gravedad. Esta situación generó tensión y provocó que los ocupantes decidieran abandonar el navío rústico para intentar llegar a nado hasta la isla de Mona.
Tras el vuelco de la embarcación, los operativos coordinados permitieron poner a salvo a 49 personas de un total de 62 migrantes. Los sobrevivientes fueron embarcados en el buque Joseph Doyle para ser entregados posteriormente a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y a la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional.
Las labores de rastreo se extendieron durante setenta y ocho horas ininterrumpidas mediante equipos aéreos y marítimos. En este periodo se abarcó una superficie superior a las dos mil millas náuticas cuadradas, equivalente a más de la mitad de la extensión territorial de Puerto Rico.
El comandante Matthew Romano, encargado de la respuesta del Sector San Juan, expresó condolencias a los familiares de los desaparecidos y reconoció la labor conjunta de las tripulaciones participantes. En las tareas de auxilio colaboraron recursos estadounidenses y unidades de la Fuerza Aérea y la Armada de la República Dominicana.
Los reportes preliminares señalan que la mayor parte de los viajeros procedían de territorio dominicano, acompañados por al menos dos ciudadanos haitianos. Asimismo, los rescatistas recuperaron los restos mortales de tres personas, los cuales quedaron bajo la custodia del Instituto de Ciencias Forenses de Puerto Rico.
Las autoridades federales mantienen abiertas las pesquisas para esclarecer los aspectos delictivos vinculados al suceso. La investigación en curso busca corroborar de manera oficial las identidades y las nacionalidades de todos los ciudadanos que formaban parte del grupo en travesía.