Flávio Bolsonaro disputa la segunda vuelta presidencial en Brasil con una agenda conservadora y liberal

Flávio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, disputa la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil frente al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva. El candidato del Partido Liberal (PL) llegó a esta instancia tras obtener el pasado 4 de octubre una ventaja de dos puntos porcentuales sobre Lula en la primera vuelta, de acuerdo con los datos de la agencia EFE.
Impulsado por su padre —quien cumple prisión domiciliaria y enfrenta una condena de 27 años por una trama golpista—, Flávio busca proyectar un perfil propio mientras reivindica el legado familiar. Al anunciar su postulación, declaró que puede ser más tranquilo y moderado, pero que lleva sangre de los Bolsonaro. Su programa de gobierno, titulado «Brasil sin miedo» y de 76 páginas, menciona a su padre o a su gestión en 22 ocasiones y propone retomar o ampliar iniciativas de aquella administración.
Bajo los principios de «Dios, Patria, Familia y Libertad», el plan de gobierno plantea endurecer la seguridad y reducir el Estado. Entre sus propuestas figuran disminuir a 14 años la edad de responsabilidad penal para ciertos delitos, adoptar elementos del modelo penitenciario de El Salvador, instalar una unidad de élite militar en las fronteras y aplicar castración química a violadores, además de fijar un mínimo de ocho años de prisión por robo de teléfonos celulares. En el ámbito administrativo, proyecta eliminar al menos diez ministerios y recortar el gasto público, mientras que en economía propone bajar impuestos, privatizar empresas estatales y lograr el equilibrio fiscal.
Diferenciándose de la administración anterior, su plataforma incluye la eliminación de la reelección presidencial, medidas para la independencia económica de las mujeres y proyectos de tecnología y procesamiento de minerales críticos. En política exterior, propone estrechar la relación con Estados Unidos, Israel y la Argentina de Javier Milei, buscar una alianza cercana con Donald Trump y sumar a Brasil al Escudo de las Américas, un bloque conservador impulsado por Trump para combatir el narcotráfico.
Nacido en Resende, estado de Río de Janeiro, Flávio estudió Derecho y comenzó su carrera política a los 21 años como diputado regional, para luego asumir como senador en 2019. Su trayectoria ha enfrentado cuestionamientos judiciales por denuncias de lavado de dinero, un supuesto esquema de empleados fantasma y transacciones inmobiliarias, casos que fueron archivados según EFE. Actualmente también es investigado por la financiación de la película «Dark Horse», sobre la vida de su padre, para determinar posibles irregularidades en lavado de dinero, evasión de divisas y corrupción, acusaciones que el senador ha rechazado al sostener que se trató de un patrocinio privado y legal.