FMI ajusta a la baja las expectativas de crecimiento para América Latina

El Fondo Monetario Internacional ha presentado una actualización de sus Perspectivas Económicas Globales, donde se observa una reducción en las proyecciones de crecimiento para la región de América Latina y el Caribe. Para el presente año, el organismo estima un avance del 2,3 %, lo que representa una disminución de una décima respecto a los cálculos realizados en julio.
De cara al futuro, el informe proyecta que la economía regional mantendrá un ritmo moderado, alcanzando un 2,5 % en 2027. Esta cifra refleja un recorte de dos décimas en comparación con las estimaciones previas. El FMI explica que el panorama macroeconómico regional está marcado por un equilibrio desigual entre los beneficios obtenidos por los países exportadores de materias primas y los desafíos que enfrentan los importadores de energía.
En cuanto a las dos economías más grandes de la zona, Brasil y México, ambas se mantendrán por debajo del promedio regional. Brasil ha visto reducidas sus expectativas para 2026 al 2,2 % y para 2027 al 1,9 %, debido principalmente a políticas monetarias restrictivas y a la disminución del respaldo fiscal.
Por el contrario, México muestra una ligera mejora en sus perspectivas. El FMI elevó el pronóstico de crecimiento para este año al 1,5 %, superando en tres décimas lo previsto anteriormente. Esta cifra marca una recuperación tras el estancamiento registrado en 2025, con una proyección de crecimiento del 1,8 % para el año 2027.
El organismo internacional advirtió sobre diversos factores de riesgo que podrían afectar la estabilidad económica. Entre ellos, destacan los efectos climáticos asociados al fenómeno de El Niño, los cuales podrían incidir negativamente en los precios de los alimentos y fertilizantes debido a posibles sequías e inundaciones.
Asimismo, el informe señala que las tensiones comerciales globales representan una amenaza latente. La posible adopción de medidas proteccionistas por parte de diversos países, motivada por conflictos internacionales o procesos de relocalización disruptivos, podría impactar significativamente la actividad económica a nivel mundial.
Finalmente, la directora del FMI, Kristalina Georgieva, destacó que la economía global se encuentra bajo la influencia de fuerzas contrapuestas. Mientras que la inteligencia artificial actúa como un motor de demanda, la crisis energética derivada de los conflictos en Oriente Medio ejerce una presión a la baja sobre el crecimiento económico.