Francia recupera la calma tras la aplicación de toques de queda selectivos

Las principales ciudades de Francia registraron una noche tranquila entre el lunes y el martes, tras superar un fin de semana marcado por disturbios y actos de caos. Esta mejoría en la seguridad se debió principalmente a la implementación de restricciones a la movilidad y toques de queda en zonas específicas.
El primer ministro Sébastien Lecornu destacó a través de sus redes sociales que estas medidas focalizadas ayudaron a restablecer el orden. Asimismo, indicó que los toques de queda se repetirán en aquellas zonas donde sea necesario, cuyas decisiones recaerán en las autoridades locales y los prefectos.
El presidente Emmanuel Macron optó por estas limitaciones geográficas y temporales, además de prohibiciones de concentraciones en lugares sensibles como la plaza de la República en París, descartando por ahora el estado de emergencia.
En el plano judicial y policial, las autoridades informaron que más de 2.500 personas fueron arrestadas tras los incidentes del fin de semana, de las cuales 123 ingresaron en prisión. Adicionalmente, este martes se produjo una detención relacionada con el incendio del Ayuntamiento de Limoges ocurrido el pasado sábado.
La Fiscalía investiga los hechos para esclarecer la posible implicación de grupos organizados. Por su parte, el Gobierno anunció un paquete de ayudas económicas dirigido a los al menos 3.000 comercios que sufrieron saqueos y actos vandálicos durante las protestas.
Las medidas de apoyo incluyen préstamos sin intereses de hasta 50.000 euros gestionados por el banco público Bpifrance, así como el aplazamiento de deudas tributarias y el acceso a dispositivos de desempleo parcial financiados por el Estado para los trabajadores afectados.