Francia se sacude con masivas protestas por el alto costo de la vida y detenciones tempranas

Las autoridades de Francia arrestaron a decenas de personas durante el inicio de una jornada de movilizaciones ciudadanas centrada en el incremento de los precios. Este descontento social ocurre en la etapa final de la administración del presidente Emmanuel Macron y a seis meses de los comicios presidenciales para elegir a su sucesor.
La convocatoria, bajo el lema "Amarillos y Jóvenes", reunió a diversos sectores de la población. Entre los participantes se encuentran el movimiento de los chalecos amarillos, la generación Z, agricultores, profesores, activistas climáticos y jubilados, quienes se unieron para manifestar su malestar económico.
Desde tempranas horas de la mañana, se reportaron bloqueos de carreteras y rotondas en localidades como Rennes, Marsella y Lyon. En la ciudad de Guéret, aproximadamente 300 personas, incluyendo estudiantes de secundaria, salieron a las calles para denunciar que los salarios no aumentan al mismo ritmo que los precios.
En París, las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos para dispersar marchas no autorizadas y controlar puntos estratégicos como estaciones de tren y la avenida de los Campos Elíseos. Se produjeron momentos de tensión en la plaza de la República, punto de partida previsto para la movilización en la capital.
El Ministerio del Interior indicó que, hacia el mediodía, un total de 166 personas habían sido detenidas. Las estimaciones oficiales calculan una participación de hasta 200,000 manifestantes en todo el territorio nacional, con una presencia estimada de 40,000 personas en París.
Esta protesta marca el retorno de los chalecos amarillos, cuyas manifestaciones previas en los años 2018 y 2019 marcaron el primer mandato del actual mandatario. El gobierno enfrenta esta situación mientras discute en el Parlamento un presupuesto que contempla un fuerte ajuste fiscal para sanear las finanzas públicas.