Fundación Niños con una Esperanza cumple 23 años y proyecta nueva iniciativa de reinserción social

La Fundación Niños con una Esperanza conmemoró su vigésimo tercer aniversario en la ciudad de Santiago, ocasión que aprovechó para ratificar su misión orientada al cambio social y al desarrollo de la juventud. Durante el acto conmemorativo, la institución dio a conocer los planes para levantar una iniciativa enfocada en brindar oportunidades a muchachos que han tenido problemas con la ley.
El anuncio estuvo a cargo del director de la entidad, el pastor Pablo Ureña, quien indicó que el centro de segunda oportunidad dispondrá de zonas deportivas, áreas de estudio y dormitorios. Esta propuesta pretende servir como un recurso de apoyo para fiscales y magistrados al momento de requerir un entorno de orientación para determinados muchachos.
Al repasar la trayectoria de la organización desde su fundación en el año 2000, Ureña recordó que los inicios se remontan a un solar reducido y con pocos recursos económicos. El propósito inicial consistió en llevar expectativas de superación a sectores vulnerables donde las condiciones del entorno marcaban el destino de las nuevas generaciones.
Actualmente, la obra social abarca la entrega diaria de cuatro comidas a numerosos menores, además de brindarles apoyo escolar, clases de artes marciales y formación musical. Estas acciones sirven de apoyo para los hogares cuyos padres laboran fuera, asegurando que los menores permanezcan en un sitio seguro.
Dentro de las proyecciones futuras, la organización contempla levantar una piscina comunitaria para diversificar la oferta recreativa y deportiva. Las operaciones mensuales de la entidad requieren un monto cercano a los doscientos mil pesos, por lo que sus directivos buscan de manera constante nuevas colaboraciones para sostener los planes vigentes.
Como parte de la celebración, la administración reconoció a ocho profesionales de la comunicación por su labor en la difusión de las actividades comunitarias. Entre los homenajeados figuraron Inocencio Encarnación, Deyanira López, Pablo Aguilera, Eduard Fernández, José Alfredo Espinal, Iliana Rosario, Maricela de la Cruz y Pedro Domínguez.
Para finalizar, el dirigente comunitario enfatizó que este recorrido de más de dos décadas se traduce en bienestar y en la apertura de caminos para que los menores de edad puedan acceder a un porvenir distinto.