Google impulsa la misión Suncatcher para evaluar el rendimiento de sus chips TPU en el espacio

La compañía tecnológica Google ha puesto en marcha la misión denominada Suncatcher con el propósito de evaluar el funcionamiento de sus procesadores TPU fuera de nuestro planeta. Esta iniciativa representa un movimiento estratégico dentro de los planes de la empresa para desarrollar centros de datos situados en la órbita terrestre.
El proyecto contempla la posibilidad de aprovechar la energía solar directamente en el espacio. De esta manera, se pretende disminuir la elevada demanda hídrica que actualmente emplean los complejos de servidores terrestres para sus mecanismos de enfriamiento.
La estrategia de llevar infraestructura informática al entorno espacial no es exclusiva de esta corporación. En la actualidad, diversas entidades comerciales participan en una carrera tecnológica para posicionar sus operaciones en la órbita.
Con esta fase de pruebas, la empresa busca determinar la viabilidad técnica de operar hardware avanzado en condiciones espaciales. Los resultados de este proceso definirán los siguientes pasos en el diseño de futuros sistemas de procesamiento en el exterior de la Tierra.