Guatemala concluye la temporada de lluvias de 2026 con 23 muertos y más de 224.000 afectados

La temporada de lluvias de 2026 en Guatemala concluyó oficialmente este martes, dejando un saldo de al menos 23 personas fallecidas, un desaparecido y más de 224.000 afectados, de acuerdo con el informe final divulgado por la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred).
El periodo de precipitaciones, desarrollado entre los meses de mayo y octubre, también provocó 44 heridos y la evacuación de 32.182 personas en todo el territorio nacional como consecuencia de 2.370 emergencias registradas, según detallaron las autoridades de protección civil al anunciar el inicio de la época de frío.
«Efectivamente, la temporada de lluvia en nuestro país ha terminado y la humedad del suelo y la humedad del ambiente empieza a disiparse», explicó durante una conferencia de prensa el director del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), Edwin Rojas.
El informe oficial señala que las inundaciones, con 726 casos, y las caídas de árboles, con 379, encabezaron las incidencias a nivel nacional. A estos eventos se sumaron 280 daños a cultivos agrícolas y 268 deslizamientos de tierra, afectando a un total de 15.432 viviendas entre niveles leve, moderado y severo.
En cuanto a la infraestructura vial y pública, las escorrentías dañaron 716 carreteras, 55 escuelas y 41 puentes, mientras que otros cuatro puentes sufrieron destrucción total. Las autoridades recordaron que durante el año anterior, en 2025, las precipitaciones dejaron sesenta fallecidos, principalmente por deslizamientos, derrumbes y el aumento en el caudal de los ríos, mientras que este año las lluvias disminuyeron debido al fenómeno meteorológico de El Niño.
Tras el cierre de las lluvias, las instituciones advirtieron sobre el ingreso paulatino de al menos 16 frentes fríos previstos entre noviembre y abril de 2027. Este descenso térmico provocará temperaturas mínimas de hasta cero grados en las regiones del occidente y el altiplano central, lo que representa un riesgo para la producción agrícola, los menores de cinco años y los adultos mayores.