Irán anuncia bloqueo a rutas de exportación en el estrecho de Ormuz mientras Estados Unidos asegura que el paso continúa abierto

La Guardia Revolucionaria de Irán comunicó este miércoles su intención de interrumpir el funcionamiento de las vías empleadas para sacar crudo a través del estrecho de Ormuz. La advertencia surge en un contexto donde las salidas de petróleo desde Oriente Medio se aproximan nuevamente a las cifras registradas antes del conflicto.
El general Mohamad Reza Naqdi, asesor del mando principal de la Guardia Revolucionaria, indicó que las acciones se concentrarán en cerrar los trayectos habilitados mediante la alteración de formaciones rocosas en el paso marítimo, según la información difundida por la agencia Tasnim.
Durante sus declaraciones, el representante militar sostuvo que el área se encuentra bajo dominio de las fuerzas iraníes y bajo supervisión absoluta. No obstante, admitió que persiste un movimiento reducido de hidrocarburos mediante operaciones de transferencia entre embarcaciones menores y buques cisterna.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ofreció una perspectiva distinta durante una conferencia de prensa ofrecida en Atenas junto al ministro de Exteriores griego, Yorgos Yerapetritis. El funcionario estadounidense aseguró que el estrecho permanece transitable y que Teherán carece de dominio sobre la zona.
Rubio puntualizó que el volumen de crudo que transita actualmente por el canal marítimo se encuentra muy cerca de los niveles habituales previos a las hostilidades. Informes de la firma especializada Kpler indican que durante septiembre el promedio de exportación diaria se situó en 17 millones de barriles, frente a los 18 millones diarios del año 2025.
Esta recuperación en el movimiento de cargamentos se registra a pesar de la inestabilidad en la región y los incidentes reportados contra embarcaciones. La agencia británica United Kingdom Maritime Trade Operations documentó 12 agresiones contra petroleros desde finales de septiembre.
El cierre del estrecho fue decretado por Irán al inicio de las hostilidades como mecanismo de presión, lo que motivó una respuesta de Washington mediante un bloqueo naval dirigido a los puertos y embarcaciones de origen iraní.