Kukiká: El conductor del Metro que conquista la radio y televisión nacional

Ramón Alexander Batista, conocido popularmente como Kukiká, ha logrado equilibrar dos mundos aparentemente opuestos: la precisión técnica necesaria para operar los trenes del Metro de Santo Domingo y la espontaneidad requerida para el entretenimiento en los medios de comunicación. Su presencia actual en espacios como El Mismo Golpe con Jochy Santos y el programa Divertido es el resultado de años de esfuerzo y una constante capacidad de adaptación.
Originario de Barahona y con raíces en Jaquimeyes, el joven se trasladó a Pedro Brand, donde comenzó a forjar su camino. Sus inicios en los medios no fueron sencillos, pues debía levantarse a las 4:00 de la mañana para cumplir con compromisos radiales antes de iniciar sus jornadas laborales regulares. A pesar de las críticas y el escepticismo de personas de su entorno, utilizó esos comentarios como motivación para prepararse académicamente y profundizar en temas de cultura general, deportes y salsa.
La oportunidad de integrarse al equipo de Jochy Santos surgió de manera imprevista tras una ausencia en el elenco, donde su capacidad para el humor le permitió consolidarse durante el último año. Paralelamente a su crecimiento profesional, Kukiká cursa la carrera de Contabilidad en la Universidad del Caribe y asume con responsabilidad su rol como esposo y padre, valores que considera fundamentales en su vida personal.
Su trayectoria está marcada por un profundo agradecimiento hacia quienes le brindaron apoyo en momentos críticos, incluyendo figuras como Bolívar Valera, Aquiles Correa y Edilenia Tactuk. Recuerda especialmente el respaldo recibido cuando consideró abandonar sus metas, recibiendo consejos que lo impulsaron a continuar adelante frente a los obstáculos que se le presentaban.
Desde sus años escolares, donde destacaba por su humor en exposiciones y actividades, Kukiká demostró una inclinación natural por el entretenimiento. Hoy, tras haber cumplido promesas personales como trabajar junto a figuras de la talla de Domingo Bautista, mantiene una visión centrada en la empatía y la ayuda al prójimo.
Para este trabajador incansable, el éxito no es producto de la suerte, sino de la persistencia y la fe. Con los pies puestos sobre la tierra, continúa dividiendo su tiempo entre los rieles del Metro y los micrófonos, demostrando que es posible alcanzar las aspiraciones de la infancia manteniendo siempre una conducta ética y profesional.