Los brasileños acuden a las urnas para definir la presidencia entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro
Los centros de votación en Brasil abrieron este domingo a las 8:00 de la mañana, hora local, en el Distrito Federal y en los estados bajo el huso horario de Brasilia, marcando el inicio de una jornada electoral en la que casi 159 millones de ciudadanos están convocados a elegir entre un cuarto mandato para el actual presidente de izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva, o un giro hacia la extrema derecha con el senador Flávio Bolsonaro.
En otras regiones del país, como Mato Grosso y gran parte del Amazonas, las mesas de votación abrieron una hora antes, mientras que en 11 ciudades del estado de Amazonas y en Acre la apertura se produjo con dos horas de anticipación. El proceso se desarrolla en más de 94.000 centros distribuidos tanto en territorio nacional como en el exterior.
El senador Flávio Bolsonaro, de 45 años y aliado del mandatario estadounidense Donald Trump, votó temprano en una escuela local de Río de Janeiro poco después de las 8:00 de la mañana. El candidato, que busca devolver el apellido familiar al poder mientras su padre cumple una condena por intentar un golpe de Estado tras su mandato presidencial entre 2019 y 2022, acudió al recinto acompañado por su esposa, Fernanda Bolsonaro.
Vestido con una camisa amarilla clara, el candidato opositor sonrió y saludó a sus seguidores que lo esperaban bajo la lluvia. Tras sufragar, declaró ante los periodistas que “ha llegado el momento del cambio real” y afirmó que “Brasil no puede seguir por este camino durante otros cuatro años”.
Mientras transcurría la votación del aspirante opositor, partidarios de este último se congregaron en el lugar para gritar consignas contra el actual mandatario, mientras que los simpatizantes del presidente en ejercicio respondieron con aplausos y cánticos de apoyo, en una muestra de la polarización que rodea los comicios.
En Brasil, el sufragio es obligatorio para las personas alfabetizadas mayores de 18 años, y la falta de participación sin justificación acarrea una pequeña multa. La legislación establece que el voto es optativo para los analfabetos, los mayores de 70 años y los jóvenes de entre 16 y 18 años, al tiempo que para los brasileños en el extranjero la participación es obligatoria exclusivamente en los comicios presidenciales.