Los Yankees caen ante los Rays tras una noche de graves fallos defensivos
La escuadra de los Yankees de Nueva York quedó al borde de la eliminación en la postemporada tras sufrir una derrota por 5-2 frente a los Tampa Bay Rays. El encuentro, disputado el lunes por la noche en St. Florida, estuvo marcado por una actuación desacertada en el terreno de juego que le costó caro al conjunto neoyorquino en el segundo duelo de la serie.
Durante el partido, la novena visitante acumuló cuatro errores y un fallo defensivo adicional. Estas equivocaciones permitieron tres anotaciones que no fueron limpias, un golpe difícil para una ofensiva que careció de la presencia de su figura principal, el tres veces Jugador Más Valioso de la Liga Americana, Aaron Judge.
Los problemas comenzaron desde temprano para los neoyorquinos, quienes establecieron un registro negativo al sumar tres pecados en la misma primera entrada. Según las estadísticas, un hecho similar en un juego de postemporada no ocurría desde la temporada de 1975, cuando los Atléticos de Oakland protagonizaron una situación comparable frente a Boston.
A pesar de contar en el montículo con Cam Schlittler, señalado como el probable ganador del premio Cy Young del joven circuito, los Yankees no lograron frenar el juego corto de sus rivales. Los Rays aprovecharon las desatenciones en el cuadro para fabricar las jugadas necesarias y sacar al lanzador del encuentro durante el quinto episodio.
El desplome defensivo evocó recuerdos recientes para la franquicia, recordando el colapso ocurrido dos años atrás durante el último partido de la Serie Mundial contra los Dodgers de Los Ángeles. En esta ocasión, la falta de solidez en el fildeo volvió a pesar de manera determinante en el resultado final.
En la octava entrada, Ben Rice aportó una chispa ofensiva al conectar su segundo cuadrangular de la jornada. Sin embargo, el esfuerzo resultó insuficiente ante la desventaja acumulada y el bajo rendimiento de la parte central del orden al bate, cuyos integrantes no han conectado imparables en la serie.
Tras este revés, el equipo se encuentra obligado a ganar el próximo compromiso programado para el miércoles si desea mantenerse con vida. El entrenador Aaron Boone señaló la necesidad de dejar atrás este tropiezo y confiar en la capacidad de reacción que el grupo ha mostrado a lo largo de la temporada.