Magistrada Wendy Martínez propone fortalecer sanciones contra el acoso en el Poder Judicial

La actual presidenta de la Corte de Trabajo del Distrito Nacional, Wendy Sonaya Martínez Mejía, compareció este martes ante el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) como parte del proceso de evaluación para optar por una plaza en la Suprema Corte de Justicia. Durante su entrevista en el Palacio Nacional, la magistrada puso el foco en la necesidad de abordar con mayor rigor los casos de acoso laboral y sexual dentro del sistema judicial.
Martínez Mejía señaló que el Poder Judicial enfrenta tres modalidades de acoso laboral: vertical-descendente, vertical-ascendente y horizontal. Según la jueza, el tratamiento actual de estas denuncias carece de un enfoque integral, por lo que instó a las autoridades a profundizar en las causas de cada situación para proteger la independencia de los tribunales colegiados.
La aspirante subrayó que, aunque existen protocolos establecidos, estos resultan insuficientes sin un régimen disciplinario contundente. En ese sentido, enfatizó que la creación de normas sin una fiscalización efectiva y consecuencias claras no genera los cambios necesarios en la sociedad, calificando de alarmantes las estadísticas nacionales sobre acoso laboral y sexual.
Durante su intervención, la magistrada también abordó la brecha de género en la judicatura, calificándola como una deuda histórica. Exhortó al CNM a considerar perfiles femeninos destacados, basándose en la trayectoria académica y profesional, al momento de seleccionar a los nuevos integrantes de la Suprema Corte de Justicia.
La jueza compartió su experiencia en la Corte de Trabajo, donde ha observado sesgos en el juzgamiento según el género. Advirtió que, a pesar de las capacitaciones recibidas por los operadores judiciales sobre perspectiva de género, aún falta capacidad para aplicar estos conocimientos de manera efectiva en casos críticos, como los feminicidios.
Finalmente, Martínez Mejía abogó por una formación más amplia para los jueces, que incluya áreas como la antropología y la geopolítica. A su juicio, este conocimiento multidisciplinario es fundamental para que los magistrados puedan interpretar y aplicar con mayor eficacia las leyes que demanda la sociedad actual.