Más de 100 réplicas sacuden a Panamá tras fuerte terremoto

Un potente sismo, cuya magnitud fue ajustada entre 7.5 y 7.7, sacudió este viernes la región sureste de Panamá. El Instituto de Geociencias (IGC) confirmó que el evento principal ha sido seguido por más de 100 réplicas, las cuales continúan afectando diversas zonas del territorio nacional.
El director del IGC, Néstor Luque, explicó que la actividad sísmica se concentra en el Sistema de Falla Azuero-Panamá. Este fenómeno es resultado de una liberación súbita de energía en dicha falla activa, lo que ha provocado que los temblores secundarios se mantengan constantes tras el evento inicial.
Las autoridades de protección civil han reportado daños estructurales significativos en todo el país. Entre las infraestructuras afectadas se encuentran plantas potabilizadoras, edificios públicos, hoteles, comercios y carreteras. En la provincia de Coclé, la catedral de San Juan Bautista sufrió el colapso de una de sus torres, mientras que el edificio de la Gobernación presentó daños severos en su estructura.
El epicentro del terremoto se localizó en las cercanías de Tonosí. Debido a la magnitud de los daños en las vías de comunicación, el acceso terrestre a esta localidad se encuentra bloqueado, obligando a las autoridades a coordinar la asistencia a través de medios aéreos.
En cuanto a las víctimas, se han contabilizado al menos dos personas heridas en la provincia de Veraguas. Asimismo, los equipos de emergencia lograron rescatar con vida a una persona que había quedado atrapada bajo los escombros de una iglesia que colapsó durante el movimiento telúrico.
La población en Ciudad de Panamá vivió momentos de tensión, ya que la gran cantidad de rascacielos en la capital amplificó la percepción del sismo. Ante el temor de posibles derrumbes, numerosos ciudadanos evacuaron los edificios y permanecieron en las calles tras sentir la fuerte sacudida.
Hasta el momento, el Gobierno panameño no ha reportado víctimas mortales a causa del desastre natural. Las labores de evaluación y rescate continúan en las zonas más afectadas mientras se mantiene la vigilancia ante la persistencia de los temblores secundarios.