Mejora la calidad del aire a diez meses del inicio del cierre técnico de Duquesa, pero persisten reclamos viales
A casi diez meses de haber iniciado el cierre técnico del vertedero de Duquesa, en Santo Domingo Norte, los residentes de sectores aledaños reportan una disminución del denso humo y de los olores penetrantes que afectaban la zona, dando paso a un ambiente más limpio. El proyecto de intervención, respaldado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA) y la Cooperación Española, comenzó su primera etapa en febrero pasado bajo la coordinación del Ministerio de Medio Ambiente.
El ingeniero Dren Vicente indicó que el proceso contempla convertir el área intervenida en una zona recreativa provista de gimnasios, parques, una cancha de básquetbol, un play de béisbol y sóftbol, además de una pista para caminar. Según detalló, la primera fase de estos trabajos está proyectada para concluir a inicios del año 2027, aunque vecinos como Rosa Martínez expresan cautela ante los anuncios oficiales debido a promesas anteriores.
En el plano operativo, las labores técnicas incluyen la estabilización y cobertura de la montaña de basura con capas de tierra mediante el uso de maquinarias, lo que ayuda a prevenir incendios espontáneos y frena la proliferación de plagas. Rosario López, representante de la coordinación ejecutoria de los rellenos sanitarios, explicó que el cierre se ejecuta de manera paulatina por áreas delimitadas y que algunas zonas ya han alcanzado alturas de entre 65 y 70 metros, quedando sin operatividad ni vertido de residuos.
Adicionalmente, el proyecto abarca la contención de lixiviados para evitar filtraciones hacia el río Isabela y la captura progresiva de gas metano con el fin de purificar el aire y reducir riesgos de explosión. La intervención integral contempla el manejo de más de 30 millones de toneladas de residuos acumulados en un terreno de un millón de metros cuadrados, divididos en los sectores A, B y C mediante la habilitación de una celda auxiliar.
Por su parte, Julián Rosario señaló que al botadero ingresan diariamente entre 4,000 y 4,500 toneladas de desperdicios transportados por unos 600 a 700 camiones procedentes del Gran Santo Domingo, con excepción de Santo Domingo Este, municipio que ya no vierte en el lugar. Las autoridades aclararon que aún no se ha fijado una fecha definitiva para el cese total del ingreso de vehículos pesados, medida que se adoptará tras concluir los levantamientos necesarios sobre los sitios de disposición final.
A pesar de los avances medioambientales, los lugareños denuncian el deterioro crítico de la vía principal de acceso debido al paso constante de camiones pesados. Comunitarios como Juan Delgado exigen que la reconstrucción de las carreteras clave de la zona, como Los Casabe y La Isabela, no quede rezagada frente a los trabajos técnicos que se desarrollan dentro del botadero.