Nuevos tropiezos procesales marcan el juicio de fondo contra el exprocurador Jean Alain Rodríguez
El proceso judicial seguido al exprocurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, y a otros coacusados volvió a enfrentar contratiempos este lunes en el Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional. Los inconvenientes surgieron a raíz de la incorporación de la magistrada Jarolyn Elizabeth Rosario López, lo que modificó la composición original del tribunal encargado de conocer el caso.
Durante la audiencia, las defensas legales de los imputados plantearon observaciones formales ante el tribunal. Los abogados aclararon que no se trataba de una objeción contra la jueza, sino de una salvedad debido a que la magistrada no estuvo presente cuando se presentaron de manera oral diversos incidentes que la corte decidió acumular para fallar junto con el fondo del proceso.
Los juristas señalaron que la magistrada puede continuar participando en la audiencia siempre y cuando se realice la lectura de los pedimentos acumulados. De esta manera, aseguraron, la jueza podrá conocer formalmente los planteamientos en lugar de decidir únicamente sobre documentos escritos, equiparándose a la práctica judicial de los tribunales civiles.
Entre los profesionales del derecho que externaron esta observación se encuentran Manuel Sierra e Ibo René Sánchez, quienes integran la defensa técnica del imputado Alfredo Alexander Solano Augusto. La situación jurídica mantiene la atención sobre el desarrollo de las próximas audiencias en este tribunal de la capital.
Por su parte, el Ministerio Público sostiene acusaciones graves contra los implicados, centradas en el supuesto desvío de más de seis mil millones de pesos pertenecientes al Estado dominicano. Según el órgano persecutor, las investigaciones describen una red criminal estructurada para saquear el patrimonio público y realizar lavado de activos.
La fiscalía ha reiterado que el expediente contra el exfuncionario destaca en la historia judicial dominicana por la amplitud de sus líneas de investigación y la gravedad de las conductas ilícitas atribuidas a la estructura que operó dentro de la Procuraduría General de la República durante la gestión de Rodríguez.