Organismos internacionales estiman que el ochenta por ciento de la infraestructura gazatí ha sufrido daños severos

A casi tres años del asalto perpetrado por Hamás el 7 de octubre de 2023, la Franja de Gaza atraviesa una crisis humanitaria sin precedentes marcada por el colapso generalizado de sus estructuras físicas.
Datos proporcionados por la Organización de las Naciones Unidas indican que aproximadamente el ochenta por ciento de las edificaciones e instalaciones básicas en el territorio palestino se encuentran destruidas o con daños de consideración.
Frente a este escenario de ruina generalizada, diversas voces del ámbito académico han analizado el impacto a largo plazo de las operaciones militares en curso sobre la población civil local.
En declaraciones recientes concedidas al medio France 24, el arquitecto y académico Eyal Weizman calificó la situación actual como un mecanismo sistemático de expulsión y desarraigo de los habitantes.
El autor de la obra Ungrounding: The Architecture of Genocide argumenta que las acciones bélicas buscan deliberadamente generar condiciones que imposibiliten la subsistencia humana en la región.
Asimismo, el investigador señaló que este proceso destructivo apunta hacia una estrategia orientada a desplazar de forma definitiva a los residentes de la Franja de Gaza.