Organizaciones civiles instan a República Dominicana a acelerar su transición energética
Diversas organizaciones de la sociedad civil de América Latina y el Caribe han hecho un llamado a las autoridades dominicanas para que intensifiquen el proceso de transición hacia fuentes de energía renovable. El objetivo principal es disminuir la dependencia del país hacia los combustibles fósiles, aprovechando las condiciones locales para fortalecer la soberanía energética frente a la volatilidad de los mercados internacionales.
Este planteamiento fue expuesto durante la XI Semana de la Energía de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), evento que reúne en Santo Domingo a representantes de 27 países. Los activistas advirtieron que la actual dependencia de combustibles importados, que representa cerca del 4,4 % del producto interno bruto dominicano, expone tanto a la economía nacional como a los hogares a riesgos financieros significativos.
Para mitigar esta vulnerabilidad, los expertos sugirieron priorizar el despliegue de tecnologías de almacenamiento mediante baterías. Esta solución permitiría integrar de manera más eficiente la energía solar y eólica al sistema eléctrico, garantizando el suministro incluso cuando las condiciones climáticas no favorezcan la generación directa, una tendencia que ya comienza a implementarse en la región.
Un punto central de la propuesta es evitar que la transición energética derive en una nueva dependencia del gas natural. Los representantes de la sociedad civil enfatizaron que, gracias a la reducción de costos en las energías limpias, es posible avanzar hacia una electrificación basada en fuentes renovables sin necesidad de sustituir el petróleo por otros combustibles fósiles.
Asimismo, se abogó por una mayor inclusión de las comunidades en la toma de decisiones energéticas. Se propuso fomentar modelos de generación distribuida y comunitaria que permitan a los ciudadanos producir su propia electricidad, citando como referencia positiva las microrredes solares implementadas en Puerto Rico para enfrentar desastres naturales.
Finalmente, las organizaciones solicitaron a la OLADE la creación de un mecanismo formal y permanente de participación para la sociedad civil. Argumentan que, al igual que el sector empresarial, los grupos sociales poseen conocimientos técnicos y territoriales que son fundamentales para diseñar políticas energéticas más equitativas, sostenibles y adaptadas a las necesidades reales de la población.