Preocupación en el sector arrocero ante la eliminación de aranceles a importaciones estadounidenses
La reciente eliminación de los aranceles aplicados a las importaciones de arroz provenientes de Estados Unidos ha generado una notable inquietud en el sector agrícola nacional. Esta medida, establecida mediante el decreto 635-26, afecta los gravámenes que oscilaban entre un 20 y un 99 por ciento para los volúmenes que superan las 23,000 toneladas métricas ya exentas de impuestos.
El arroz representa un elemento fundamental en la dieta y la cultura alimenticia de los dominicanos, siendo un producto esencial en el consumo diario de la población. Ante este escenario, diversos sectores han comenzado a debatir sobre las posibles repercusiones que esta apertura comercial tendrá en la producción local y en la estabilidad de los productores.
República Dominicana se ha posicionado como el principal productor de este cereal en la región del Caribe y Centroamérica, logrando cubrir aproximadamente el 96 por ciento de la demanda interna. Esta actividad agrícola es un motor económico vital que sostiene el desarrollo en cerca de 21 provincias del territorio nacional.
El impacto social de este cultivo es significativo, ya que se estima que la industria arrocera genera alrededor de 300,000 empleos, tanto directos como indirectos. Por esta razón, la modificación en los esquemas de importación ha encendido las alarmas sobre la sostenibilidad de estas fuentes de trabajo frente a la competencia internacional.
La decisión gubernamental responde al cumplimiento de los compromisos asumidos en el tratado DR-Cafta, el cual estipula la eliminación de aranceles para el cereal estadounidense. Este proceso de modernización y ajuste a los esquemas internacionales ha abierto un amplio diálogo sobre el futuro de la comercialización y el consumo del producto en el país.
Ante la incertidumbre, el ministro de Agricultura, Oliverio Espaillat, ha enviado un mensaje de tranquilidad a los productores. El funcionario aseguró que el Gobierno no dejará desamparado al sector arrocero, reconociendo el peso estratégico que este cultivo mantiene dentro de la economía nacional.