Tribunal electoral brasileño exige a Meta pruebas de equidad entre candidatos a días del balotaje

Las autoridades electorales de Brasil otorgaron un plazo de veinticuatro horas a la compañía Meta para comprobar que sus plataformas digitales ofrecen condiciones equitativas a las candidaturas presidenciales. La advertencia surge a pocos días de celebrarse la segunda vuelta electoral en el país sudamericano.
El requerimiento establece que, en caso de incumplimiento, la empresa propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp enfrentará una penalización económica diaria de un millón de reales, equivalentes a unos doscientos mil dólares, de acuerdo con la documentación judicial.
La disputa legal se originó tras los comicios iniciales, cuando el candidato izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva acusó a la empresa tecnológica de intervenir en el proceso electoral. Su partido formalizó denuncias ante la justicia electoral y la Organización de Estados Americanos, señalando restricciones de contenido y fallas en herramientas de inteligencia artificial.
Por su parte, la compañía tecnológica rechazó las acusaciones de parcialidad en el proceso. La firma reconoció la existencia de errores técnicos, como la eliminación involuntaria de propaganda del candidato izquierdista, pero argumentó que se trató de incidentes operacionales ajenos a la contienda brasileña.
Previo a esta última determinación judicial, un magistrado del Tribunal Superior Electoral ya había ordenado a la empresa aplicar normativas idénticas para ambas campañas políticas. Las directrices prohibían limitar de forma inequitativa la visibilidad de los mensajes proselitistas o manipular los algoritmos de recomendación.
En su más reciente fallo, la corte determinó que la corporación estadounidense no acreditó el acatamiento de las disposiciones en los plazos establecidos. El tribunal consideró que las sanciones previas resultaron insuficientes ante la continuidad de las irregularidades reportadas en vísperas de los comicios.
El proceso electoral define la presidencia entre Lula da Silva y el senador derechista Flávio Bolsonaro, quienes registran un empate técnico según las encuestas más recientes. Durante el desarrollo de la campaña, el candidato izquierdista también expresó sospechas sobre una supuesta injerencia del gobierno estadounidense en favor de su contrincante.