Tribunal estadounidense impone década de cárcel a antiguo legislador por gestiones ocultas para Caracas

Una jueza federal dictó una sentencia de diez años de reclusión contra el antiguo parlamentario republicano David Rivera, hallado responsable de cargos vinculados al blanqueo de capitales y al ejercicio ilegal como agente extranjero en favor de la administración de Nicolás Maduro.
La lectura de la pena se llevó a cabo este viernes tras varios meses de aplazamiento, luego de que el ex político fuera declarado culpable en el mes de mayo por un jurado que lo encontró responsable de todos los encausamientos federales en su contra.
Durante el proceso judicial se determinó que Rivera, junto a la consultora política Esther Nuhfer, operó de manera clandestina entre los años 2017 y 2018 para beneficiar los intereses del gobierno venezolano e incidir en las decisiones de política exterior de Washington.
Las pesquisas revelaron que el excongresista firmó acuerdos económicos por sumas de hasta 50 millones de dólares con una empresa de su propiedad, percibiendo comisiones millonarias a cambio de sus labores de representación encubierta.
La jueza Melissa Damian calificó las acciones del exlegislador como un acto motivado por la codicia y la deslealtad, cuestionando severamente su comportamiento al servicio de la administración extranjera.
Por su parte, el fiscal federal del distrito sur de Florida, Jason A. Reding Quiñones, señaló que el sentenciado faltó a la confianza de los habitantes del sur de Florida, muchos de los cuales escaparon de sistemas comunistas.
Antes de escuchar el fallo judicial, el exrepresentante político expresó su angustia ante la posibilidad de fallecer encarcelado, según informaciones difundidas por la cadena Telemundo.
En su trayectoria pública, Rivera formó parte de la Cámara de Representantes de Florida a comienzos de siglo y posteriormente ocupó un escaño en el Congreso federal por el distrito 25 entre 2011 y 2013, periodo en el cual mantuvo cercanía con figuras como el actual secretario de Estado, Marco Rubio.