Ucrania bajo presión: ¿puede resistir sin el respaldo estadounidense?

Ucrania se enfrenta a una nueva fase de presión militar y diplomática, mientras Rusia intensifica sus ataques contra infraestructuras y ciudades del país.
Los recientes bombardeos han afectado hospitales, centrales eléctricas y redes de transporte, incrementando la vulnerabilidad de la población civil y la capacidad operativa del ejército.
Al mismo tiempo, las tensiones entre Kiev y la administración de Donald Trump generan incertidumbre sobre el acceso a la inteligencia estadounidense y a tecnologías estratégicas, como Starshield, la red de comunicaciones militares vinculada a SpaceX.
Estas restricciones ponen de relieve la dependencia tecnológica de Ucrania y los límites de las alternativas europeas disponibles, que no pueden cubrir la brecha de capacidades críticas.
La falta de apoyo tecnológico y de inteligencia reduce la capacidad de defensa del país, dificultando la coordinación de operaciones y la respuesta rápida ante ataques enemigos.
Según la analista Lilliya Mykolayiv, el margen de maniobra de Volodímir Zelenski se ve restringido, aunque la diplomacia occidental sigue buscando formas de compensar las brechas, manteniendo la posibilidad de una defensa sostenida.