Contingente salvadoreño llega a Haití para buscar a cuatro militares desaparecidos
Un contingente de El Salvador arribó este jueves a Puerto Príncipe con el objetivo de reforzar las labores de búsqueda de cuatro militares de esa nacionalidad, quienes se encuentran desaparecidos desde el pasado domingo. Los efectivos, que forman parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), fueron víctimas de una emboscada perpetrada por bandas armadas en la localidad de Santo, situada en la comuna de Croix-des-Bouquets, en las periferias de la capital haitiana.
La GSF informó a través de un comunicado que, desde el día del incidente, sus miembros han desplegado una amplia operación en la zona en colaboración con la Policía Nacional de Haití y otros socios operativos. Aunque el organismo confirmó la llegada de los refuerzos salvadoreños, no precisó la cantidad exacta de efectivos que integran este nuevo grupo de apoyo. Asimismo, se ha solicitado a los residentes de las áreas afectadas que eviten transitar por los lugares donde se ejecutan las acciones contra los grupos armados responsables del ataque.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, confirmó el miércoles que los desaparecidos son técnicos aeronáuticos y que se mantiene en marcha una operación de rescate. El mandatario exigió a las pandillas la liberación inmediata de los militares sin causarles daños, advirtiendo sobre posibles represalias. Por su parte, la GSF indicó que continuará difundiendo actualizaciones a medida que la información sea verificada a través de los canales oficiales.
La GSF es una fuerza multinacional autorizada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para combatir la violencia de las pandillas y estabilizar Haití, con un mandato recientemente renovado por seis meses el pasado 29 de septiembre. Bajo el mando del mayor general Edernebat Batsuuri, de Mongolia, la fuerza integra a más de 1.000 soldados provenientes de diversos países, incluyendo El Salvador, Guatemala, Jamaica, Sri Lanka y Chad.
Este suceso ocurre en un contexto de alta inseguridad en Haití, donde la violencia de las bandas ha dejado más de 5.700 víctimas entre muertos y heridos en lo que va de año, además de cientos de secuestros y agresiones sexuales. Esta inestabilidad ha generado incertidumbre sobre el proceso electoral del país, cuya celebración, prevista inicialmente para el 13 de diciembre, permanece en duda tras el aplazamiento del inicio de la campaña por parte del Consejo Electoral Provisional.