Corte y desmonte en faldas del Cerro Gordo en Baní generan controversia

La divulgación de imágenes y denuncias sobre cortes mecánicos en la falda del Cerro Gordo ha generado preocupación en Baní, tras registrarse intervenciones en la parte trasera de este accidente geográfico que forma parte del origen histórico del municipio. Los trabajos visibles en el área muestran un desmonte y corte de la capa rocosa y caliza, dejando una franja expuesta donde antes se encontraba la vegetación del bosque seco.
Las labores son ejecutadas por la empresa Constructora Danilo Cintrón, S.R.L., la cual cuenta con la Certificación No. 395-2026 emitida el 5 de octubre de 2026 por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Dicho documento establece que la parcela se sitúa fuera del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, aunque la institución precisó que la certificación no constituye una autorización ambiental para realizar obras ni una no objeción para modificaciones parcelarias.
Por otro lado, documentos oficiales indican que el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), a través de una comunicación firmada el 28 de octubre de 2026 por el director regional del Sistema de Riego Ozama Nizao, Francisco Bremón, y el encargado de riego, Franklin Reyes Suero, notificó al alcalde de Baní, Santos Ramírez, que no tiene objeción a los trabajos. La intervención abarca la habilitación de 1,200 metros lineales de berma del Canal Marcos A. Cabral y obras de drenaje de escorrentía.
El Cerro Gordo, junto al Cucurucho de Baní, integra un cordón montañoso de bosque seco que protege la cuenca del Río Baní, regula el microclima local y alberga más de 304 especies de plantas vasculares, además de aves silvestres, reptiles y polinizadores. Asimismo, la Alcaldía de Baní emitió la Resolución número 008/2010 mediante la cual declaró a este cerro y sus apéndices como Patrimonio Ecológico del Municipio.
Voceros de la Constructora Danilo Cintrón, S.R.L. señalaron que proyectan un plan ecológico con senderos y villas turísticas en terrenos de su propiedad ubicados fuera del área protegida, y aunque afirman poseer maquetas con planes de reforestación, optaron por no hacerlos públicos de inmediato y solicitaron un compás de espera.
Ante el avance de las labores, diversos sectores de la ciudadanía banileja se mantienen en alerta y exigen una aclaración y un peritaje que resguarde el patrimonio natural y el equilibrio ecológico de la zona, recordando la importancia histórica y ambiental de este monumento natural para la región.
Fuente consultada: Listín Diario. Información elaborada a partir de la fuente indicada; no constituye investigación propia.