El Likud de Benjamín Netanyahu lidera el escrutinio parcial de las elecciones en Israel

El partido Likud, encabezado por Benjamín Netanyahu, se sitúa en el primer lugar del recuento electoral en Israel con un 22,2 % de los votos, tras haberse escrutado el 28 % de las papeletas de los comicios celebrados este martes.
Cerca de las 5:00 hora local, unas siete horas después del cierre de los colegios, el conteo oficial alcanza 1,6 millones de votos procedentes de 3.906 centros de votación, de un total de 5.695.682 sufragios emitidos en 12.018 colegios en todo el país.
Por detrás de la formación de Netanyahu se posiciona la agrupación Yashar!, liderada por Gadi Eisenkot, que obtiene un 15,4 % de los apoyos, mientras que la coalición Juntos, integrada por Naftali Bénet y Yair Lapid, alcanza el 8,2 %.
En la madrugada de este miércoles, tras conocerse estos datos parciales, Benjamín Netanyahu pidió esperar a los resultados definitivos, al tiempo que expresó su intención de conformar un gobierno de derechas que excluya a los partidos árabes y antisionistas.
Tanto el escrutinio parcial como las encuestas a pie de urna sitúan al Likud como ganador de la contienda, si bien los datos indican que su bloque político no conseguiría la mayoría necesaria de 61 escaños para formar gobierno. Las proyecciones señalan que el bloque de la oposición tampoco alcanzaría dicha mayoría.
Ante este escenario, los partidos árabes se perfilan como un factor determinante para un eventual gobierno opositor, con la posibilidad de alcanzar hasta 19 escaños según los sondeos a pie de urna citados por el diario Haaretz.
El proceso de conteo de votos continuará avanzando y podría extenderse hasta pasado el mediodía del miércoles en Israel. Como referencia, en las elecciones de 2022 los resultados definitivos se dieron a conocer alrededor de las 14:00 hora local.
Los comicios registraron una participación final del 77,7 %, lo que representa un incremento de casi ocho puntos porcentuales en comparación con el proceso electoral anterior de 2022 y marca la cifra más alta desde el año 1999, impulsada por un notable aumento de la votación en las ciudades árabes.