Exmilitar haitiano cuestiona éxito de misión salvadoreña en Haití

Un contingente militar enviado por El Salvador arribó este jueves a Puerto Príncipe con el objetivo de localizar a cuatro técnicos aeronáuticos desaparecidos tras una emboscada ocurrida el pasado domingo en la zona de Santo, comuna de Croix-des-Bouquets. Los militares formaban parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) al momento del ataque, atribuido a bandas armadas que controlan gran parte de la capital haitiana.
El coronel retirado Himmler Rebu, excomandante de fuerzas especiales del Ejército haitiano, manifestó a la agencia EFE su escepticismo sobre el éxito de esta operación. Según el exoficial, las fuerzas extranjeras carecen de posibilidades de obtener resultados positivos bajo el enfoque actual, argumentando que el desconocimiento del terreno y la falta de comprensión sobre la idiosincrasia local dificultan cualquier labor de rescate tras cumplirse más de 72 horas del suceso.
Rebu sostuvo que la comunidad internacional no logra resolver la crisis haitiana debido a que ignora el trasfondo del conflicto. El exmilitar denunció que las pandillas, integradas mayoritariamente por jóvenes, son instrumentalizadas por élites políticas y económicas que suministran armamento y municiones para desestabilizar el país y proteger intereses financieros, impidiendo así el restablecimiento del orden.
El contexto de inseguridad también ha afectado los intentos de celebrar elecciones presidenciales y legislativas. Aunque se había fijado el 13 de diciembre para la primera vuelta, la Comisión Electoral Provisional (CEP) trabaja actualmente en una modificación del calendario. Rebu afirmó que, bajo las condiciones actuales de violencia y falta de voluntad política, la realización de comicios resulta inviable, señalando que los sectores en el poder buscan evitar el proceso para mantenerse en sus cargos.
El análisis del exmilitar recuerda que Haití ha sido escenario de diversas misiones multinacionales impulsadas por la ONU en las últimas décadas, como la intervención de 1994 y la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah) entre 2004 y 2017. A pesar de estos esfuerzos, el país de 12 millones de habitantes continúa enfrentando una profunda crisis de seguridad.